Nueva normativa sobre juego online y verificación de la identidad digital

El sector del juego en internet es un mercado creciente: Solo en España, en el 4T de 2018 el GGR (Gross Gaming Revenue) del sector ha sido de 189,46 millones de euros, un aumento del 10,74% respecto al mismo periodo del año anterior. Las webs de apuestas y los casinos online se llevan la mayor parte del pastel, un 52,74% y un 34,19% respectivamente.

Lo que transmiten con claridad estos datos de la Dirección General de Ordenación del Juego es que hay por una parte un interés creciente por este tipo de actividades —en el 2018 ha habido un 27,31% más de usuarios nuevos respecto al 2017—, y por otra mayores posibilidades económicas, ya que el gasto también es más elevado.

Y como la gran mayoría de sectores digitales en crecimiento, atrae cada vez más usuarios, pero también más intentos de fraude y ciberataques, lo que a su vez comporta una mayor necesidad de seguridad y control de la actividad.

Por este motivo, la DGOJ ha actualizado su normativa, cuyas modificaciones entran en vigor el próximo 1 de abril de 2019. Además de un control más regular y efectivo, introduce novedades que afectan directamente a la verificación de la identidad del usuario y la autenticación documental.

¿Así, qué implica esta normativa para la verificación de la identidad digital?

1. Mayor seguridad y eficiencia en la comprobación de la identidad y la verificación de los datos del usuario

La DGOJ pone a disposición de las empresas un sistema de verificación de la identidad de los participantes, aunque estas pueden optar por sistemas o medios de verificación alternativos. En cualquier caso, el operador es responsable de la veracidad de los datos de sus registros, por lo que las empresas necesitarán sistemas rápidos, seguros y fiables.

En este sentido, depender únicamente del sistema de verificación de la DGOJ puede cubrir las necesidades de seguridad, pero no las de experiencia de usuario.

2. Sistemas de verificación de la identidad complementarios

Aunque el sistema de la DGOJ será el único que exima de responsabilidad al operador en el caso de error, también indica que puede haber un tiempo de espera de hasta tres días por un funcionamiento incorrecto del sistema. Esto implicaría la pérdida tanto económica como de confianza del usuario, que quiere ante todo inmediatez.

Por ello, la mejor opción sigue siendo utilizar sistemas que garanticen no solo una verificación fiable de la identidad del usuario, sino que sean rápidos y con una excelente usabilidad.

3. Autenticación de los documentos

Un aspecto importante es que el operador debe exigir documentación que verifique que la identidad del usuario coincide con los datos de identidad proporcionados, es decir, que el usuario es quien dice ser. Este proceso de comprobación documental sí que es responsabilidad exclusiva del operador, que además debe establecer controles adicionales para prevenir y evitar conductas fraudulentas.

4. La verificación de la identidad, esencial para autorizar la participación

Según la normativa, «los usuarios cuya identidad no haya sido validada en el Servicio de Verificación de Identidad de los participantes de la DGOJ ni en ningún otro servicio de verificación de identidad, no podrán jugar, ni hacer depósitos o retiradas». De la misma forma, tampoco podrán llevar a cabo estas acciones si han completado el registro, pero no se ha hecho la validación documental.

Además, los procesos de validación y tiempos de espera pueden ser más largos para usuarios no residentes en España.

¿Qué implica esto? Si el usuario tiene que esperar para realizar cualquier acción, tendrá una mala experiencia, y muy probablemente buscará alternativas. La mejor opción ante esta nueva normativa es implementar un proceso de verificación de la identidad digital y autenticación de documentos que pueda llevarse a cabo de una sola vez, de forma rápida e intuitiva para el usuario, pero que al mismo tiempo garantice tanto la validez de la identidad como la seguridad de los datos. Este tipo de procesos son ya muy habituales en servicios financieros para procesos de onboarding, con lo que el sector de juego online tiene mucho terreno ganado para adaptarse a la nueva normativa y a la vez mejorar la experiencia de sus usuarios.