La normativa europea se adapta a los nuevos procesos de verificación de la identidad online

Los hábitos de los consumidores han cambiado, lo que ha forzado a muchas empresas a adaptar no solo sus procesos, sino incluso sus modelos de negocio a las particularidades del entorno digital. Nuevos canales, omnicanalidad, rapidez, digitalización… Pero, ¿Se ha adaptado la normativa a la transformación digital con suficiente rapidez? O, si lo miramos desde el otro lado, ¿cumplen las nuevas tecnologías con la normativa vigente?

En el caso del SEPBLAC, que comentamos en otro artículo, la normativa se adapta para cubrir la verificación de la identidad no presencial por videoconferencia, lo que abre la puerta a los procesos de onboarding 100% online.

El eIDAS va incluso más allá. Desde el 1 de julio de 2016 ha entrado en vigor el Reglamento de la Unión Europea 910/2014, de 23 de julio de 2014, relativo a la identificación electrónica y los servicios de confianza para las transacciones electrónicas en el mercado interior (eIDAS).

¿Cuál es el objetivo del eIDAS?

Esta normativa nace con la intención de establecer una regulación europea común a los Estados miembros, que permita a los usuarios, empresas y entidades públicas realizar transacciones electrónicas seguras y sin fisuras, a partir de un entorno regulatorio predecible y homogéneo.

Entre otras cosas, crea un marco normativo europeo para las transacciones electrónicas entre todos los estados miembros, lo que incrementa la confianza en los canales digitales como medio natural para interactuar con las empresas y entidades. Es decir, ahora es más fácil, rápido y seguro acceder a servicios y transacciones a nivel europeo con un solo clic.

Para las empresas, la clave es la confianza. Si los canales digitales no se perciben como seguros, por ejemplo si no está claro el marco normativo que los regula.

Cualquier persona o empresa que opere a nivel europeo y utilice firmas electrónicas para la validación de la identidad debe asegurarse de cumplir con el eIDAS.

Los beneficios del eIDAS para personas y empresas

El eIDAS, al establecer un marco regulatorio común, sienta las bases para un mercado europeo más estandarizado, transparente, flexible y con menos trámites burocráticos.

Pero el beneficio más significativo es la confianza que aporta tanto a usuarios como a empresas, haciendo más seguras y rápidas las transacciones.

La aplicación del eIDAS a las tecnologías de verificación de la identidad

Como ya hemos comentado, el eIDAS refleja la intención de la normativa de responder a los avances tecnológicos y regularlos. Las tecnologías de verificación de la identidad que se han desarrollado en los últimos años no han dispuesto de una normativa de referencia clara en este sentido.

Ahora, con las modificaciones introducidas por el SEPBLAC y el eIDAS, entre otras, las tecnologías disponen de un marco normativo de referencia, aunque poco definido en algunos aspectos, demasiado abiertos a interpretación.

La pregunta que surge entonces es si las tecnologías se adaptan realmente a las nuevas regulaciones, o las posibles interpretaciones invalidan algunas de ellas.

En el caso de tecnologías como las soluciones de verificación de la identidad de ICAR, cuyo desarrollo ha respondido siempre a necesidades de sectores muy regulados, como el financiero, no solo cumplen con la normativa, sino que lo hacen de forma proactiva para responder también a la evolución constante del mercado.

Además, estas tecnologías son mucho mejores que la verificación presencial de la identidad. Para empezar, la verificación no presencial permite dar un servicio 24 h, rápido y flexible al consumidor, factor especialmente crítico en los procesos de onboarding, donde se suele registrar un alto índice de abandonos.

Pero no solo eso. La verificación automática permite unos índices de fiabilidad y confianza más elevados que la verificación presencial. Las nuevas soluciones verifican no solo la identidad y comprueban si es real con funcionalidades como la prueba de vida o liveness y el reconocimiento facial por biometría; también verifican las medidas de seguridad del documento para evitar falsificaciones.

Además, las soluciones de validación no presencial totalmente automáticas permiten una reducción de costes operacionales en personal, infraestructuras y material, y capturan los datos sin errores al no haber gestión manual.

En resumen, las nuevas tecnologías no solo responden y se adaptan a las nuevas normativas, sino que aportan una clara ventaja respecto a la verificación de la identidad presencial y no automática.