La hostelería después del COVID-19: Un sector mucho más digital

El sector turístico, y la hostelería en concreto, está entre los sectores más afectados por la epidemia de COVID-19, ya que se ha visto afectado por cancelaciones forzosas de vuelos y restricciones en los desplazamientos tanto en territorio nacional como internacionales. Además, muchos usuarios, por precaución y por la incertidumbre de lo que pasará en los próximos meses, están cancelando las reservas para el período estival e incluso posteriores.

Esta incertidumbre no afecta solo a los clientes. El propio sector no tiene claro todavía cuánto van a durar las restricciones o la propia crisis provocada por la epidemia, ni cómo de lenta va a ser la recuperación. Las medidas a corto plazo, como los ERTO o la renegociación de alquileres o contratos de cancelación con turoperadores y OTAS son medidas paliativas que reducen el impacto económico, pero no garantizan la supervivencia de pequeñas cadenas u hoteles independientes.

Ante este escenario, la capacidad de reacción y adaptación serán decisivas en los próximos meses. Como indica Pablo Delgado, CEO de Mirai, en declaraciones a Hosteltur, «el cliente va a cambiar y las necesidades también».

La hostelería ya está planteando acciones para conseguir un entorno controlado y seguro, reducir el contacto físico y, sobre todo, garantizar la seguridad de clientes y trabajadores. Por ejemplo, el Instituto de Calidad Turística Hotelera (ICTE) está elaborando un protocolo común para la reapertura tras el COVID-19, y desde el propio sector están surgiendo iniciativas con un objetivo común: permitir la reapertura de una forma segura y, al mismo tiempo, sostenible para la empresa.

El papel de la tecnología en el nuevo escenario post COVID-19

Entre todas las acciones que se están proponiendo para reactivar el sector, hay muchas con enfoque tecnológico, especialmente las que sirven para controlar las medidas de higiene y seguridad, y las que minimizan o eliminan la necesidad de contacto físico.

Así, se están desarrollando aplicaciones que permiten el control de los requisitos sanitarios y de higiene en tiempo real, que no solo permiten controlar las tareas a nivel interno, sino comunicarse con el cliente y proporcionarle información más específica, como los productos utilizados para la limpieza de su habitación, el tipo de lavado de la ropa de cama, o si el mando a distancia se ha envasado al vacío.

Otras tecnologías facilitan los protocolos contactless, como los que implementará la cadena BlueBay, que ofrecerá menús digitales accesibles mediante código QR en los restaurantes.

El check-in online es otra de las tecnologías que más se están implementando, ya que evita tanto el contacto con superficies como la proximidad entre cliente y personal del hotel. Una solución que, además de ser más segura e higiénica, mejora la experiencia del usuario por la rapidez y facilidad de uso, y la comodidad que supone no tener que esperar en la recepción para realizar el check-in.

En resumen, la tecnología será uno de los factores decisivos para el sector, ya que mejorará el control interno, la comunicación con el cliente y, sobre todo, permitirá digitalizar al 100% acciones que hasta ahora implicaban de un contacto físico.

Fuentes: Hosteltur, National Geographic