Fraudes online 2015: las nuevas versiones de las estafas clásicas

Los fraudes online evolucionan de forma muy creativa, cada año surgen nuevas formas de estafa con el objetivo de apropiarse de datos personales, números de tarjetas de crédito, claves o contraseñas.
Lo más habitual es que las estafas clásicas se actualicen y se adapten a las nuevas tendencias. En la infografía anterior, te resumimos los fraudes más habituales en el 2015, con sus nuevas versiones y variantes.

¿Cómo detectar estos fraudes?

Algunos consejos básicos nos ayudarán a evitar estas estafas, e incluso estar prevenidos contra las nuevas versiones que nos pueda traer el 2016.

  • Comprueba los datos de contacto y de la empresa. Por ejemplo, cualquier web debe tener un aviso legal con sus datos fiscales completos.

  • Desconfía de premios, regalos, productos gratis o a precios muy bajos. Nadie regala nada porque sí.

  • No pagues nada por adelantado. Y menos aún algo que no hayas solicitado tú directamente.

  • Busca comentarios y opiniones en foros. Si alguien se ha encontrado en el mismo o similar caso, seguramente lo habrá comentado.

  • Si tienes dudas, contacta por teléfono con la empresa. Es la forma más fácil y directa de aclararlo, y ante cualquier duda, no sigas adelante.


Las compras online

El crecimiento de este canal de ventas ha ido de la mano del aumento de fraudes online. El más habitual son los falsos vendedores, que dan de alta perfiles en plataformas o marketplaces y en algún punto de la transacción te piden realizarla fuera de la plataforma con la excusa de que te ahorras una parte del pago. Una vez realizada la compra, no recibes nada y el vendedor desaparece.

Falsa identidad (pishing)

Una de las estafas online más frecuentes, la versión más conocida es por email, donde los estafadores se hacen pasar por una entidad bancaria, Correos o Hacienda, y te piden que valides tus datos personales y bancarios para iniciar el servicio o acceder a uno nuevo.
En el 2015, con la irrupción de Netflix en España, los estafadores han aprovechado para hacerse pasar por esta empresa, y pedirte que reconfirmes tus datos para continuar con el servicio.
Otra suplantación de identidad reciente es la llamada telefónica de una persona que se hace pasar por representante de Google, y te indica que Google Maps es ahora de pago, por lo que si quieres seguir apareciendo en él tienes que abonar una pequeña cantidad.
Microsoft tampoco se libra de ser suplantado, en este caso llama a la empresa o persona un supuesto equipo técnico que indica que hay virus o algún problema informático, y te piden conectarte remotamente a tu equipo para verificarlo y solucionarlo. Una vez en tu equipo, tienen acceso a toda tu información y a cualquier dato.

¡Has ganado un premio!

Una estafa clásica, que ya se popularizó por carta en papel hace años. Te comunican que has ganado un premio a la lotería o en apuestas, y te piden bien los datos personales y bancarios, bien un pequeño adelanto para cubrir unos supuestos gastos de gestión para transferirte el premio.
En el 2015 la versión más extendida de esta estafa online es el premio del iPhone o iPad gratuito. A través de banners o email, te redirigen a una web donde tienes el iPhone o iPad ya no tan gratuito (aunque te aseguran que es un importe mínimo por gastos de envío o gestión), y una vez tienen los datos bancarios te cargan otro importe, mayor incluso que si lo hubieses comprado a precio normal. A veces, si tienen acceso a tus datos, te cargan el importe incluso sin que lo hayas autorizado. En cualquier caso, el premio te acaba saliendo muy caro.
Otro gancho que se ha extendido este año son los relacionados con viajes en redes sociales. Webs o perfiles que ofrecen billetes de avión gratuitos, falsos sorteos de viajes, promociones increíbles de participación inmediata… ¿El resultado? Igual que en el caso anterior, acabas pagando un importe superior que en una compra normal, o recibiendo cargos no autorizados.

Pago por avanzado o transferencia

Un fraude muy popular en Internet es el conocido como 419 o nigeriano, en el que una familia o persona de África, supuestamente ricas, te piden los datos para transferirte una herencia que ellos no pueden cobrar en su país. Lo que intentan obtener es un pequeño importe que te piden a cambio de transferirte un importe mayor, y tus datos bancarios.
Los métodos para conseguir esta transferencia o pago por adelantado se han vuelto más agresivos. En un caso te ofrecen negociar una deuda por un importe inferior a esta, y por supuesto a cambio de un adelanto. Igual que en el caso anterior, obtienen el pago que realizas por avanzado y los datos bancarios.
Una versión mucho más agresiva, el uso de la cual se ha extendido el pasado año sobre todo en Estados Unidos, es la amenaza para conseguir el pago total o parcial de la deuda. Los estafadores contactan contigo para comunicarte que han recomprado tu deuda, y te reclaman el pago con amenazas y coacciones. Por supuesto, no tienen ningún derecho sobre la deuda, con lo que el pago se pierde, empeorando a los problemas financieros que ya tenía la persona.