¿Cuáles son las barreras reales a la economía colaborativa?

La economía colaborativa es una opción cada vez más extendida en muchos sectores, tanto profesionales como entre particulares, un modelo disruptivo que está teniendo una gran incidencia social y económica.

A nivel profesional, las plataformas de crowdfunding o crowdlending para conseguir financiación han experimentado un incremento espectacular en los últimos años; los espacios de coworking son, simplificando mucho, una versión profesionalizada de los tradicionales despachos compartidos.

Entre particulares, la economía colaborativa es también un concepto al alza: el éxito de plataformas como Uber, Airbnb, Housetrip o Verkami es una buena muestra de lo que quieren los usuarios. Por ejemplo, Airbnb, plataforma de alquiler de alojamientos entre particulares para las vacaciones, tiene un volumen de alojamiento similar a grandes cadenas hoteleras como Intercontinental o Hilton, con 650.000 espacios en 34.000 ciudades.

Pero, ¿qué hace que este nuevo modelo económico tenga tanto éxito? ¿Es simplemente por un factor de costes?

Las encuestas indican que hay un componente vivencial, de autenticidad, experimentar de cerca la cultura del lugar, las costumbres… Evidentemente, junto con el componente de ahorro, más pragmático.

Los Consumidor colaborativo - El consumo colaborativode este modelo indican que, a pesar de los impedimentos legales en algunos países, ha llegado para quedarse. Aun así, hay algunas barreras que debe vencer para acabar de implementarse de forma estable entre los consumidores.

Según las tendencias de pago móvil para el 2015, los dos elementos clave para los usuarios a la hora de realizar transacciones por internet son la experiencia con la plataforma y la seguridad de sus datos.

Así, si tomamos como ejemplo las reservas para alojamientos vacacionales con pagos a particulares, aunque sea a través de una plataforma reconocida, se necesita un plus de confianza para vencer reticencias.

Teniendo en cuenta que las reservas de hoteles online han aumentado un 39% respecto al mismo periodo del año anterior, y que la gran mayoría se realizan desde móvil, se hace prácticamente indispensable desarrollar una aplicación para reservas que prime la usabilidad y la experiencia del usuario, e incorporar sistemas de pago que garanticen la seguridad de los datos.

Las principales plataformas ya los han incorporado, pero las nuevas o las de menor volumen tienen aún una asignatura pendiente, aunque afortunadamente cuentan con soluciones en el mercado adaptables a su tamaño y necesidades.