Como los hábitos diarios comprometen nuestra seguridad en la nube

Hoy en día es raro no tener algún dato guardado en la Nube, tanto de nuestra vida personal como profesional, ya que es más cómodo y rápido que ir recordando accesos y claves cada dos por tres. Tenemos la tecnología integrada, pero no hemos tenido tiempo de adquirir unos hábitos de seguridad. Porque guardar nuestros datos en la Nube también conlleva algunos peligros que no tenemos en cuenta.

Aunque las empresas donde podemos tener alojados datos, como Google, Facebook o Apple, ya realizan esfuerzos para proteger nuestra seguridad los índices de ciberataques y seguridad en Internet nos demuestran que no son suficientes, y que tenemos que poner algo de nuestra parte.

Empezar por el principio: ¡No guardes información importante!
Aunque sea muy útil, no es recomendable guardar en la nube datos sensibles.

¿Cómo sabemos si un dato es sensible? Muy fácil: valora qué impacto puede tener para ti si alguien te roba un dato determinado para un mal uso. ¿Puede ser grave? ¿Qué consecuencias puede tener? Esto nos dará una idea de la seguridad que requiere.

Infórmate sobre tu servicio de almacenamiento
Se habla mucho de cloud y de seguridad, pero cada empresa proveedora es distinta. Por eso vale la pena, antes de almacenar nuestra información, leernos el acuerdo de usuario que nos proporciona cada empresa. Así también podremos saber qué proveedor nos interesa más, cuál ofrece mayor seguridad para nuestros datos, y cuáles vale la pena que guardemos allí o no.

Tómate en serio las contraseñas. De verdad
Parece una tontería, pero si todos seleccionaremos contraseñas más complejas y las cambiásemos de vez en cuando evitaríamos muchos sustos. ¿Sabías que el 90% de las contraseñas pueden ser descubiertas en unos pocos segundos? Además, aunque sea un mal hábito que la mayoría tenemos, hay que evitar duplicar la misma contraseña para nuestras cuentas de las diferentes plataformas (redes sociales, WordPress, correo electrónico…).

Hay algunos trucos para elegir contraseñas seguras: elige una palabra o frase al azar, mejor si es larga, y súmale otra palabra a continuación que se identifique con el motivo de la creación de la contraseña. Ej. yaesviernesMailchimp.

En caso de quererla hacer aún más fuerte, incluye un número, ¡pero nunca la fecha de nacimiento!

¿Por qué no un doble chequeo de identidad?
Otro de los servicios que ofrece la nube es la opción de realizar un doble chequeo de identidad en el momento de acceder a la cuenta, o por ejemplo cuando realizamos cambios en la configuración como restablecer la contraseña.

Asimismo, nos permite registrar los ordenadores desde los que solemos acceder a la plataforma o solicita un número de teléfono para confirmar a través de un SMS.

Protege tus datos antes de subirlos
Verdad que alguna vez has querido abrir un documento y no has podido porque estaba protegido? Pues eso mismo tenemos que hacer con aquellos documentos que queramos mantener protegidos en la nube antes de almacenarlos en esta.

Un truco: Mediante un software como Free Archiver, puedes convertir en zip tu documento y ponerle una contraseña.

Aprovecha un servicio de nube encriptado
También existe otra opción para proteger los datos: mediante el encriptado de los mismos.

Idea: Algunas nubes ya incluyen un servicio para cifrar y descifrar documentos (como SpiderOak y Wuala), que permite tener nuestros archivos encriptados en el ordenador y almacenados de forma segura en la nube automáticamente.

Vigila lo que guardas desde el móvil en la nube
Para no perder todo lo que tenemos en nuestro smartphone solemos aprovechar los servicios de nube que vienen con el dispositivo, y automáticamente damos permiso para que todo se suba. ¡Pero ten cuidado sobre lo que subes! Si borras algo en tu móvil recuerda que no se borrará en la nube si no lo has configurado antes.

En resumen, podríamos decir que la velocidad con la que hemos integrado la tecnología en nuestro día a día nos ha impedido adquirir unos hábitos y rutinas, no tenemos interiorizado el concepto de seguridad en el entorno online. Tan automático como guardar el password en el navegador de Google cuando nos lo pide tendría que ser comprobar si este gesto es seguro o no. De momento, esperamos que con estos consejos te hayamos dado alguna idea.

¿Tienes alguna otra sugerencia para aumentar la seguridad en la nube? ¡Dínosla en los comentarios!

Fuentes
PCWorld y ICAR